Réplica nº8

EDITORIAL

Lourdes Regalado

LOS OTROS QUEDAN LEJOS

Decepciones, tropezones,
oraciones, elecciones…
¿Me servirá lo segundo
para arreglar lo primero?
Me siento como si el Mundo
fuera contra lo que quiero,
y todo lo más fecundo
quisiera volverse hueco.

No interesa lo profundo,
sólo el poder interesa
y nada importa lo inmundo
que ocultes bajo tu mesa.

Somos presa
del temor y el egoismo,
del miedo a ser uno mismo,
de la manipulación.
¿Somos presa?
Más bien somos presidiarios
de calabozos diarios
que solitos nos creamos.
Creo yo.
Quizás no.

Pero es fácil ver que vamos
por la vida sin mover
un dedo para torcer
el trayecto que llevamos.

Ya lo dijo aquel poeta:
“Caminante, no hay camino…”
El camino lo trazamos
nosotros, con esa meta
personal que decidamos.

No soy víctima de nada.
Cuánta cruel facilidad
hay en esa frase usada
por todos: “La sociedad
tiene la culpa de hacer
de mí lo que suelo ser”.
Pobrecitos de nosotros…

¿Y los otros?
Los otros me quedan lejos.
Como hay jóvenes y viejos,
hay también ricos y pobres
y cuando a fin de mes cobres
lo que te sobre darás
si lo das.

No podemos hacer nada más.
Nadie va por donde vas
si no vas por donde el mundo.

Ilusiones y dinero.
Necesito lo segundo
para tener lo primero.

¡Escapa de tu agujero!
Tú de tu casa bonita
y yo de mi lecho blando:
Lo que el mundo necesita
es a ti y a mí luchando.
Mientras la Tierra lo grita,
¡¡¿a qué estamos esperando?!!

El 0,7, un deber moral

Jorge Flores

uando en la actualidad las fuentes de producción de alimentos son mayores tanto cuantitativamente como cualitativamente, millones de personas pasan hambre en el mundo. La solución de este grave problema no es fácil, pero con esfuerzo se puede conseguir. ¿Qué hacer? Aportar cada uno de nosotros nuestro granito de arena. Desde la oportunidad que me brinda Maná me gustaría hacer un llamamiento a la cooperación pública para el desarrollo.

Todos los gobiernos locales de nuestro país y, en general, de las sociedades desarrolladas, deberían cumplir la resolución de la ONU, del año 1970, de destinar el 0’7% del Producto Interior Bruto al desarrollo sostenible de los países más pobres del mundo.

El 0’7 es el primer paso ético y económico para el progreso de los países del tercer mundo. Para cualquier persona que se considere honesta y solidaria éste debe ser un derecho básico de todos los pueblos de la Tierra.

Además, posiblemente la preocupación de los gobiernos municipales por informar al ciudadano de los conflictos más importantes del mundo y por erradicarlos contribuiría a superar uno de los problemas más graves de la sociedad occidental: la pasividad ante las injusticias.

Esta sociedad en la que hoy vivimos soluciona muchos de los problemas materiales de las personas, pero al mismo tiempo origina una profunda crisis en lo que al factor ideológico y al desarrollo intelectual se refiere. Tenemos la convicción de que con esfuerzo y sin desánimo se pueden mejorar muchos de los problemas que hoy en día existen en el mundo, como la pobreza. Por ello, ceder el 0’7 del PIB nos parece una medida necesaria y justa.

Con esta mínima ayuda, las sociedades avanzadas colaborarían a luchar contra las causas que generan empobrecimiento y conseguiría que países subdesarrollados, como por ejemplo, Benín, Sierra Leona o Camerún, pudieran empezar a mejorar gracias a la llegada de dinero con el que puedan desarrollar su propia industria y, de esta forma, salir de su miseria. ¿Cómo? Con mejor calidad de empleo; mediante la construcción de infraestructuras al servicio de las necesidades del país, y no de las empresas multinacionales que invierten allí; destinando dinero a la investigación; construyendo más y mejores centros sanitarios; fabricando escuelas, para que los niños puedan conocer el funcionamiento de la sociedad y, así, aspirar a mejorarla; etc.

Esta ONG desea mejorar la situación de los países del tercer mundo y quisiéramos que los gobiernos de las sociedades avanzadas se implicaran en ello con la misma ilusión y ganas de solucionar las injusticias con las que hacemos nosotros. Porque desde esta óptica, desde estas ganas de construir un mundo mejor, más justo y solidario, es desde donde se realizan las proezas, se echan a andar las ruedas de la historia y se mejora la realidad.

Con esta ética de la ilusión y del trabajo desinteresado por el progreso de las masas empobrecidas, le pido a las autoridades competenetes mayor atención a los problemas del mundo subdesarrollado y una eficaz realización de su política, que pasará a ser aquella en la que callen las palabras para que hablen por sí solos los hechos.

PROYECTO: “Sol de Vida”

Rodrigo Rodríguez

DEL TRABAJO A LA ESCUELA

Más de 240 millones de niños y niñas trabajan todos los días en vez de ir a la escuela. Cargan piedras y arena, manejan explosivos, se arrastran por los túneles de las minas o trabajan dentro del agua. Muchas veces usan herramientas peligrosas, respiran polvo o están en contacto con productos tóxicos. Esta situación les provoca daños que sufrirán durante toda su vida.

Hay una regla que se cumple siempre que hablamos de trabajo infantil: a mayor pobreza, más niños trabajando. Ningún país del mundo puede presumir de que entre su población no hay niños trabajadores, encontrándose la mayoría de ellos en África, Asia y Latinoamérica.

El trabajo de niños puede ser dentro de familias campesinas o artesanas que, por el grado de pobreza, necesitan de la colaboración de los más pequeños, o por la explotación de niños por un empresario o un patrón externo a la familia. En este último caso, el niño no tiene oportunidad de compaginar unas horas en el trabajo y otras en el colegio.

Uno de los primeros pasos para erradicar el trabajo infantil debe ser combinar el trabajo con la educación, o conseguir que los niños únicamente vayan a la escuela.

El proyecto SOL DE VIDA de Maná, cuyo coste es de 7.300 €, permite el funcionamiento de una escuela en la que niñas y niños aprenden un oficio. Gracias a los socios y colaboradores de Maná es posible que estos niños elijan un futuro distinto y salgan del círculo de la pobreza.

Para la Reflexión

René Philombé

He golpeado a tu puerta,
he llamado a tu corazón,
para tener un lecho,
para tener un poco de fuego
para calentarme:
ábreme, hermano.
¿Por qué me preguntas
si soy de África,
si soy de América,
si soy de Asia,
si soy europeo?
Ábreme, hermano.

No soy un negro,
ni un piel roja,
ni uno oriental,
ni un blanco,
sino sólo un hombre;
ábreme, hermano.

Ábreme la puerta,
ábreme el corazón,
porque soy un hombre,
el hombre de todos
los tiempos,
el hombre de todos los cielos,
un hombre como tú.

Entrevista a Carlota Martínez

Pechi Asencio y J.A Rodríguez

Carlota Martínez es una misionera de la Orden de las Esclavas del Divino Corazón, y ha querido compartir con nosotros su experiencia de estos cuatro primeros meses que lleva viviendo en el Barrio de la Palanca, en Luanda, capital de Angola. Uno de los muchos países que no es potencia mundial y no suele salir en las noticias… pero que existe. Quizás tengamos que buscar en el mapa dónde está. Sitúate en el continente africano, en el sur-oeste está Angola.

Réplica: ¿Cómo fue tu llegada y la primera toma de contacto?
Carlota: Lo primero, fue la ilusión con la que llegué aquí, el deseo de ayudar, de echar una mano, de ser yo la que llevaría la iniciativa de todo mi quehacer en este barrio. Sin embargo, la realidad me habló, y me sigue hablando, de una manera diferente. Lo primero que me impresionó de Luanda fue la cantidad de personas viviendo y moviéndose. Literalmente, parece un hormiguero de personas. Lo segundo, el olor y la luz, tan diferentes a lo que era mi experiencia hasta este momento. Y lo tercero, pero lo más importante, las condiciones de vida de la gente, las familias, los niños… En estos cuatro meses he intentado descubrir y aprender de ellos. No soy yo ahora la que llevo la iniciativa. Si hay algo que poco a poco estoy comenzando a comprender es que tengo que dejar a un lado mi orgullo, mi cierto grado de sentirme “importante”, y reconocer que estoy en una cultura diferente, que soy yo la extranjera, y que de la gente con la que convivo diariamente es de la que tengo que aprender.

R: ¿Viven ellos con resignación esta situación?
C: A veces puede parecer que es resignación, y por dentro me sube como rabia porque no se mueven… pero en el fondo también viven esta situación desde la alegría, desde el compartir, el ayudarse en familia, en la comunidad… En medio de tanta miseria y tanta necesidad, creo que todos ellos saben aprovechar y vivir la vida mucho más que yo. Hay que conocer su propia cultura para ir dándose cuenta de las cosas, de por qué viven como lo hacen, por qué reaccionan de una manera para mí sorprendente. Por ejemplo, en la cuneta de una calle había una furgoneta que se le había pinchado una rueda. La gente que iba dentro, en vez de protestar, meter prisa o quejarse… cantaban. Sí, es su manera de vivir y de decir que si las cosas se están arreglando, pues que disfrutes de ese momento. Y si no se pueden arreglar, pues también disfruta. Para mí es incomprensible eso, acostumbrada a la prisa, a la eficacia, a veces a medir el tiempo, las cosas y las personas por su rendimiento. La gente de Angola me está despertando, me está ayudando a mover mi vida, mi cabeza, mi corazón, y me dice que puedo vivir de otra manera, que hay otra posibilidad de vivir la vida.

R: ¿Cuáles son las necesidades más urgentes?
C: Las dos más urgentes, la educación de los niños y jóvenes (más del 80% de la población tiene menos de 15 años) y la asistencia sanitaria. Por eso, y desde hace 8 años, tenermos abierta la Escuela Santa Teresa, y un dispensario médico para las mujeres embarazadas y niños, y un laboratorio para detectar el paludismo, la malaria y la fiebre tifoidea, las enfermedades más comunes de Angola. En la escuela tenemos hasta 2º de ESO. Estamos convencidas de que la educación es un pilar fundamental para el desarrollo y la toma de conciencia del país, auqnue a veces el propio gobierno del país no ayude con sus iniciativas. No deja de impresionarme, cuando salgo a la calle, lo que mis ojos ven: desde muy temprano, niños pequeños, madres embarazadas… en la cola con bidones de 20 litros para poder tener agua para todo el días, es difícil de explicar si no lo ves con tus propios ojos. Yo, antes de venir, creía que tenía muchas ideas de lo que me iba a encontrar. Pero el contacto con la realidad me hizo pronto descubrir que mis puntos de referencia no valen, y que, poco a poco, los tengo que ir cambiando.

MEDIOS DE DESINFORMACIÓN: Zapatero y Venezuela

¿Así son las cosas?

Tras la cumbre cuatripartita que protagonizó con los presidentes de Brasil, Venesuela y Colombia, el Presidente Rodríguez Zapatero aseguró que la venta de doce aviones, ocho patrulleras, dos asfalteros y un tanquero a Venezuela no tiene carácter ofensivo y subrayó los puestos de trabajo que creará esta venta de material bélico. Aseguró que cumple un noble objetivo, el de la ayuda a la lucha contra el terrorismo, así como acabar con el narcotráfico. También se busca la erradicación de la pobreza y el impulso de políticas sociales.

Nosotros las vemos así

Con la entrada en la OTAN en 1982 se inició un crecimiento de la industria armamentística española cuya función era la de mejorar y modernizar los dispositivos de las fuerzas armadas del Estado. Actualmente, las empresas fabricantes de armamento y equipamiento militar producen tanto para el ejército español com para la exportación. Las armas españolas exportadas van a parar a países en guerra civil o con regímenes opresivos. Marruecos, Arabia Saudí, Kuwait, Malasia, Sri Lanka, Egipto, India, Filipinas, Argentina, Israel, Turquía, Pakistán, Colombia e Indonesia, es el orden de los países a los que llega el armamento bélico, y ahora, además Venezuela. Estos países del sur están implicados en guerras civiles, vecinales, violencia estructural y carencia de respeto por los derechos humanos.

LITERATURA SOLIDARIA

“Despabílate Amor”

Mario Benedetti

Bonjour, buon giorno, gutenmorguen.
Despabílate amor y toma nota.
Sólo en el Tercer Mundo
mueren cuarenta mil niños por día.
En el plácido cielo despejado
flotan los bombarderos y los buitres.
Cuatro millones tienen SIDA.
La codicia depila la Amazonia.

Buenos días, good morning, despabílate.
En los ordenadores de la abuela ONU
no caben más cadáveres de Ruanda.
Los fundamentalistas degüellan a extranjeros.
Predica el Papa contra los condones.
Havelange estrangula a Maradona.
Bonjour monsieur le maire.
Forza Italia buon giorno.
Guten morgen ernst junger.
Opus dei buenos días.
Good morning Hiroshima.

Despabílate amor
que el horror amanece.










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